Tips para organizar tu menú semanal

Actualizado: 11 de nov de 2018



Hace unos días escribí un post sobre cómo planear un menú semanal. Espero que hayas tenido la oportunidad de leerlo y que ya tengas una idea de los alimentos que quieres incorporar en tu dieta.


Hoy quiero profundizar un poco más y te quiero dejar algunas ideas prácticas que te ayudarán a concretar tus planes, para que no queden en listas perdidas o cosas que algún día harás. No te daré una lista de compras ni ideas de comidas... porque lo mejor es que tu armes tu propio menú teniendo en cuenta tus gustos, necesidades, recursos, etc.


Para empezar a planear tu menú semanal:


  • Piensa en tu semana. Hay días en los que estás más ocupada ¿verdad? ¿qué tal si empiezas con la cena para ese día en que andas a las corridas y todos llegan súper tarde a casa? Otra opción es comenzar con algunos desayunos, almuerzos o snacks que llevas al trabajo. Te recomiendo que empieces de a poco, es mejor dar pasos firmes y seguros que querer hacer todo junto y quedarte a la mitad.


  • Mira lo que tienes en la heladera, alacena o despensa. (Tus primeras opciones deberían incluir la mayoría de los ingredientes que ya tienes en casa)


  • Busca recetas sencillas que no requieran muchos ingredientes ni habilidades culinarias extraordinarias. No te compliques con recetas que ya sabes que nunca harás.


  • Elige ingredientes que puedas usar en varias recetas. Por ejemplo:

  1. La salsa de tomate puede servirte para la lasagna light del martes y la pasta o arroz falso del viernes.

  2. La carne picada ya cocida puede servirte para unos wraps saludables o los pimientos rellenos.

  3. Las pechugas de pollo pueden servirse acompañadas de una guarnición o utilizarse en una ensalada o sandwich. Puedes hornearlas o hervirlas, como te sea más práctico y fácil.


  • Si quieres ahorrar dinero haz tu menú (o parte de el) teniendo en cuenta las promociones y ofertas de la semana. Pero recuerda que la cuestión no es sólo comprar lo que está barato, sino todo lo que necesitas para completar tu plan. (Por eso la lista es tan importante)



  • Usa un calendario o agenda para que cada comida tenga su día asignado. Siempre podrás repetir lo que te salió bien en una o dos semanas.



En lugar de llegar del super y guardar todo inmediatamente puedes:

  1. Lavar y cortar las verduras y frutas que utilizarás en alguna comida de la semana. (Por ejemplo: picar cebolla, pelar zanahorias, cortar pepinos, licuar tomates, lavar lechuga, brócoli, cortar el melón, la piña, etc.)

  2. Hervir algunos alimentos (Huevos, quinoa, arroz, lentejas, chauchas, espinaca, papas, remolachas, etc.)

  3. Hornear papas, batatas, zapallo, pechugas, etc. (Las puedes dejar en la heladera hasta tres días antes de usarlas o congelar)

  4. Separar alimentos en porciones individuales. Esto funciona muy bien con los snacks o almuerzos para el trabajo o la escuela.


  • Dedica dos horas al principio de la semana para cocinar en cantidad y aprovecha ese tiempo al máximo.

  1. Hornea las pechugas de pollo y los vegetales.

  2. Usa las hornallas de tu cocina para hervir los huevos, chauchas, quinoa, remolacha, etc.

  3. Mientras tanto, lava y corta las frutas, pica algunas verduras para futuras comidas y separa en porciones individuales tus snacks etc.

  4. Prepara la mezcla de muffins o panqueques.




  • El freezer es tu gran amigo. Acostúmbrate a usarlo. Si en tu familia son cuatro, cocina para ocho. Por ejemplo: en lugar de usar la Slowcooker para preparar un guiso o alguna sopa para la cena, dobla los ingredientes y congela la comida restante para otra oportunidad.


  • Invierte en recipientes con divisiones para poder llevarte comida al trabajo. Tantas veces no calculamos bien y terminamos tirando una o dos porciones porque nadie las consume y quedan en el fondo de la heladera-nevera por días… y tu pasando hambre en el trabajo, no da.


  • Mantén la alacena o despensa llena. ¡Qué no te falte ningún ingrediente básico!


  • Por último, lleva un registro. Acostúmbrate a anotar en un cuaderno las comidas y combinaciones que te funcionaron mejor. Ten en cuenta el costo, el tiempo de preparación, la cantidad de ingredientes que utilizaste, etc. Cuando te quieras acordar tendrás un montón de opciones saludables que podrás repetir a lo largo del año.




Estas ideas son muy prácticas y fáciles de implementar. Sólo tienes que decidirte y empezar.


Comienza a planear tu menú semanal dedicando dos o tres horas al principio de la semana. Verás que pronto dejarás de improvisar y que poco a poco tu dieta será mucho más saludable y balanceada.


Entonces ¿Qué comemos esta semana?

Cuéntamelo en la sección de comentarios o en las redes sociales en las que veas este post.


¡Hasta pronto!


Leticia

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