Mejora tu alimentación ganando la batalla en el supermercado

Actualizado: 15 de ago de 2018



Hoy queria contarles como me las arreglo para comer sano y seguir una plan de alimentación equilibrado sin sentirme a dieta todo el tiempo o sufrir cada segundo de mi vida por lo que “no puedo comer”.

Después de bajar 50 libras (25 kilos) y 10 talles, volver a subir no es una opción para mi. El recorrido no ha sido fácil… pero tampoco terrible. De alguna manera misteriosa he aprendido a disfrutar de la comida saludable, ya no lucho tanto con antojos o tentaciones y después de 3 años me he posicionado en un lugar que me permite tomar buenas desiciones cada día.

En esta publicación te quiero hablar de la batalla que ganas en el supermercado, porque creo firmemente que:


Es mejor tomar la decisión una vez, que tener que tomarla cada día.

Cuando dices que si a una tentación en el supermercado, te expones a una lucha diaria, constante y sin descanso, dejas entrar al enemigo en tu casa… parece exagerado, pero no lo es.


Mira esta película y dime si no la reconoces:

Llegas tarde y cansada del trabajo, tuviste un día lleno de tramites, estrés, conversaciones difíciles, no quieres ponerte a cocinar porque no das más… entonces, abres la alacena y encuentras esa bolsa de chips, esas galletitas de chocolate, abres la heladera y el panorama es aún peor. En ese momento tus defensas están bajas… tu mente comenzará a sabotear tus mejores esfuerzos y en menos de 5 minutos estarás sentada en el sillón con tu mate, café, copa de vino… o todo junto comiendo lo que está a tu alcance, lo que es más fácil, lo que te dará satisfacción inmediata. Ni hablar de que en tu casa te esperan un montón de responsabilidades… las tareas de los chicos, la limpieza, las cuentas que pagar, la ropa que planchar, te mereces un respiro ¿verdad?


Entonces, para evitarte el problema tienes que hacer algo… tienes que aprender a decir no en el supermercado, ¿para que exponerte a un montón de malos momentos seguidos por sentimientos de fracaso y culpa?. Recuerda que todo empieza con pequeños cambios.


Te la hago corta… cuando dices no en el supermercado, estarás priorizando tus metas, y acercándote más a quien quieres ser.

Recuerdo cuando mi compra de supermercado se limitaba sólo a productos convenientes… la lasagna lista para hornear, el pollo empanizado listo para cocinar, la pasta con vegetales lista para poner en la sartén, los panqueques para el microondas, el puré instantáneo, las salchichas, las hamburguesas, las cookies, el helado para el postre y la lista sigue. Claro, también compraba lácteos y algunas frutas, de verduras ni hablar… yo no las comía, porque no las quería cocinar y mi esposo e hijos tampoco las reclamaban.


Ahora… tener un menu semanal y una lista de alimentos saludables no te garantiza una compra sana e inteligente. Ayuda mucho pero no alcanza.

¿Dime si no te ha pasado que entras en el super con lista en mano, para comprar sólo lo indispensable y acabas comprando mucho más? ¿Como sucedió? No tienes la menor idea. Pero simplemente pasó.



A continuación te voy a dejar algunos tips que me han funcionado para que mi compra de supermercado sea coherente con mis metas. Cosas que fui aprendiendo, descubriendo y poniendo en práctica en estos últimos años:


– Primero lo primero. Organiza tu menu semanal y haz una lista de los alimentos que necesitas comprar. Piensa en 3 comidas principales (desayuno, almuerzo y cena) y dos meriendas diarias. Tu lista debería incluir vegetales, proteína, carbohidratos almidonados saludables, frutas y fuentes de grasa saludable.


Plantea un presupuesto según tu menú semanal. Cuando compras productos “convenientes” o “procesados” tu cuenta de super aumenta muchísimo. Es probable que no te des cuenta cuanto… haz la prueba y verás. Evita improvisar, ajústate a tu lista y al presupuesto semanal. Sólo date el permiso de cambiar un alimento de tu lista si esa semana hay uno que es comparable y está de oferta, pero no agregues nada por impulso.



– Antes de pasar por el super, come un refrigerio saludable. ¿Sabias que el hambre y la glucosa tienen una influencia enorme sobre tus compras? Las personas con niveles bajos de azúcar en sangre se mueven más lentamente, piensan más lentamente, se confunden muy fácilmente y se sienten más atraídas por la comida chatarra. Si tienes hambre te inclinarás más por productos procesados y rápidos de consumir. A medida que avances con tu “lista saludable”, las tentaciones serán cada vez más fuertes, las ofertas imperdibles y terminarás cediendo. Te aseguro que tu viaje de regreso a casa te encontrará con una barra de cereal o una bolsa de chips en la mano. ¿Pasas por el super después del trabajo? Lleva un snack saludable y resérvalo para antes de hacer la compra. Te ayudará un montón. ¡No sabes cuanto!


– Elige almacenes o supermercados pequeños que no ofrezcan tanta variedad de productos. “Si no lo ves, es difícil que lo quieras”. Opta por la carnicería, verdulería, dietética o feria del barrio. (En el área de USA en que vivo no hay tantas tiendas pequeñas, aún así hay cadenas de supermercados chicos que tienen muy buenos precios y son una mejor opción)


– No sigas el recorrido obvio o clásico. Los supermercados tienen sus estrategias de marketing (como te muestro en la foto) pero tu puedes ser más inteligente y comprar mejor. ¿Te has dado cuenta que los alimentos sanos como las frutas y verduras están más cerca de la entrada? ¿Por qué piensas que es así? Posiblemente porque después de comprar algunas zanahorias y  manzanas te sientas con el permiso de comprar algo que no es “tan saludable” o que simplemente no estaba en tu lista. A medida que recorres los pasillos y miras las góndolas, el bombardeo de “oportunidades” será cada vez mayor y tu voluntad se verá más debilitada. Entonces, mi recomendación es que comiences la compra de atrás para adelante y en el sentido inverso y que por todos los medios evites el área de alimentos ultra procesados. Avanza con determinación y enfoque. Cuando llegues al área de productos frescos estarás en lugar seguro, bueno… no tanto…


– No caigas en la trampa de los productos relacionados. Ya estás en el área de los alimentos frescos, pero no te confíes, porque cerca de las manzanas encontrarás un deep de caramelo delicioso y junto a la lechuga unos aderezos espectaculares. A esto se le llama estrategia de productos relacionados. El atún estaba en tu lista, pero las galletas saladas y la mayonesa no. Ya se… es una combinación imperdible, pero que no te conviene y no es coherente con tus metas.


– ¿Sabes que más tiempo en los pasillos del supermercado es igual a más productos comprados? Por eso las tiendas cambian el orden y la posición de los alimentos continuamente. Su objetivo es marearte, para que no encuentres lo que buscas y hacer que compres más. Lo que me ha funcionado muy bien es ir al super cuando tengo algo que hacer después o cuando está por cerrar. Si mi tiempo es limitado evitaré comprar cosas que no necesito o que no me ayudarán  a mantener una alimentación saludable en la semana. Me acuerdo que cuando era chica los sábados eran para limpiar y hacer las compras grandes de la semana. Ir al super era como ir al Mall, nos la pasábamos horas alli adentro… la verdad es que no da. Haz la compra rápido, ahorraras tiempo, dinero, calorías y ganarás momentos con tu familia.


– No te engañes con el “Yo necesito bajar de peso, pero mis hijos no”. Si has leído mi blog o has participado de mis grupos reto en Facebook, sabrás que no promuevo las dietas que empiezan y terminan, mas bien la alimentación saludable y esto aplica para todos los miembros de la familia. No premies a tus hijos con comida chatarra. Ellos no necesitan consumir gaseosas, jugos, cookies, chips, pasteles, barritas, alfajores, etc. Piensa que no les haces ningún favor comprando estas cosas para ellos, por el contrario, estás fomentando hábitos que tienen el potencial de crear condiciones médicas como el sobrepeso, la diabetes, el colesterol alto, la hipertensión, etc. ¿Tus hijos son re flacos? Con más razón, ellos necesitan aprender a comer alimentos que aporten nutrientes… por favor no les des calorías vacías.



En las próximas publicaciones estaré contándoles otras estrategias de compras que me han ayudado a comer mejor y  bajar de peso. ¡No te las pierdas!


¿Qué te parecieron estas ideas y recomendaciones? ¿Cuál es tu favorita? ¿Qué estrategias usarás para hacer una compra de supermercado más saludable e inteligente?


¡Nos vemos pronto!

Leticia.

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