Cómo lidiar con las tentaciones para poder adelgazar

Actualizado: 14 de ago de 2018



¿Cómo lidiar con las tentaciones y antojos? ¿Cómo controlar esas ganas de comer lo que sabemos que nos hace mal? ¿Cómo respetar el plan de alimentación saludable que estamos siguiendo, cuando estamos en casa de amigos, en un cumpleaños, evento o restaurante? Ni hablar de los fines de semana, cuando bajamos las defensas y no nos podemos aguantar y ¿en las vacaciones? ¿cómo hacer para no volver a casa con 2 o 3 kilos de más?


Si tu meta es adelgazar, si quieres perder peso… tienes que ser consistente, enfocarte y tener un plan.

En esta publicación te cuento lo que me ha funcionado para decir “NO” a miles de tentaciones, bajar 25 kilos y no subir más. Como siempre digo, cada decisión cuenta y cada día tiene el potencial de acercarte más a tu mejor versión, a tu meta.


Adelgazar y mantener un peso saludable no es fácil, requiere muchos ajustes y aprendizaje, pero si te lo propones, si sigues un buen plan, mides las porciones de lo que comes, haces que cada plato sea saludable y comienzas a implementar estos tips, no tengo dudas que lo lograrás.


Como lidiar con los antojos y tentaciones cuando queremos adelgazar. Aquí vamos:

  • Empieza con un buen desayuno: ser consistente desde que empieza el día te ayudará a tomar buenas decisiones y plantear el resto de tus comidas de una manera saludable. Un buen desayuno incluye una porción de proteína (huevos, yogurt, queso cottage, etc.) y otra de carbohidratos saludables que contengan fibra (frutas, avena, panes y cereales integrales, etc.) Si desayunas correctamente, estarás saciada, yo diría tranquila… y será mucho más fácil decir “NO” a cualquier tentación que se cruce en tu camino durante la mañana.



  • Lava tus dientes inmediatamente después de comer: No solo por una cuestión de higiene… también es una cuestión mental. Es un hábito… ya sabemos que al lavarnos los dientes no debemos comer más… al menos por unas horas… no sabes cuanto te ayudará tener esta rutina, especialmente por las noches… si cenas temprano y te quedas levantada por unas horas más (que es lo ideal) entrarás en zona de peligro… esta estrategia te ayudará. No esperes hasta acostarte para lavar tus dientes… hazlo a penas terminas de cenar.


  • Come más seguido: hay muchas teorías… realmente te hablo de lo que me ha funcionado a mi. Planear mis snacks/refrigerios me ha ayudado un montón para no tentarme con cosas que aparecen por aquí y por allá. Además, el saber que tengo algo para comer entre horas me da una especie de paz mental (Si has luchado con el tema del sobrepeso, sabrás de lo que hablo) Ahora, no se trata de comer cualquier cosa, generalmente trato de que mis refrigerios se orienten hacia los vegetales. Te doy un ejemplo: la típica es que te levantes de una siesta (si es que puedes tomarte una) y sientas la necesidad de comer algo dulce… no le hagas caso a “tu sentimiento” y utiliza tu cabeza: comienza con agua, luego vegetales y si todavía tienes ansiedad, consume alguna fuente de proteína. Tener algo listo en la heladera es fundamental.


  • Toma mucha agua: Baje 25 kilos, logré mantenerme en el tiempo, comencé a incluir ejercicio en mi día, pero con el agua… no se dan una idea lo que he batallado… hasta que por fin probe este sistema. “Dos vasos de agua primero”. Primero que cualquier cosa, desayuno, almuerzo, cena, refrigerios…. primero que un café y una mateada. (Soy de Argentina… tomamos mate todo el día…pero ese liquido o cualquier otro que consumas no calificaría exactamente como agua) Asi que a ponerse las pilas. Tomar agua, estar correctamente hidratado, te ayudará en un montón de aspectos, no solo a la hora de lidiar con las tentaciones y adelgazar.



  • Manténte ocupada: Distrae tu mente, a veces andamos aburridas y lo primero que se nos ocurre es ponernos a comer. Evita esto haciendo cosas que te gusten y disfrutes mucho… puedes arreglarte las uñas, salir a caminar, dedicarte a algún hobbie, o simplemente completar tareas que estas postergando, como por ejemplo: ordenar el closet, algún cajón, lavar ropa, hacer algo de Meal Prep, etc. Te aseguro que si dejas pasar unos minutos y pones tu mente en otra cosa, el tema de comer algo dulce o salado… pasará a segundo plano.



  • Déjalo pasar: no aproveches cada oportunidad que se te presente… cookies, facturas, pizza, un pastel de cumpleaños, empanadas, tacos, burritos… en lugar de arrasar, pregúntate: “Si esta oportunidad no hubiera aparecido ¿que hubiera hecho?” Seguramente hubieras mantenido tu plan. Antes de comer lo que no te conviene, recuerda el motivo por el cual empezaste a cuidarte. Proyéctate a largo plazo y toma conciencia que las pequeñas decisiones de cada día, hacen una gran diferencia.


  • Aléjate de la mesa: Los fines de semana están cargados de eventos, a veces son reuniones, cumpleaños, salidas con amigos, siempre que te sea posible, no te quedes sentada justo en frente de lo que quieres evitar. Ayuda a servir, ponte a jugar con algún niño, dedícate a conversar y siempre siempre, ten en la mano un vaso de agua o una infusión saludable.


  • Prueba con una infusión: Esta es otra cosa que me ha funcionado muy bien… especialmente en invierno… a veces un café cortado o un té con un poco de stevia es suficiente para pasar el momento y quitarte las ganas de algo dulce.



  • Haz que comer lo que no te favorece sea inconveniente: Gana la batalla en el supermercado. Elimina las tentaciones, si sabes que no podrás controlarte, no compres lo que sabes que te tentará . A veces me pasa que mis hijos (Matt de 12 y Sofi de 11) hacen brownies… el cuento es que las bandejas quedan en la mesada y al pasar y mirar, surge la tentación. Guarda todo, dice bien el dicho… “ojos que no ven, corazón que no siente”. Sácalo de tu vista. Que no sea accesible para ti. Te doy otro ejemplo: En casa siempre había algún tipo de galletita dulce que compraba en el super, desde que comencé con los cambios de alimentación, ya no compro procesados y le agarré más gusto a la cocina. Siempre que puedo, hago algún muffin de avena o chocolate saludable, a veces cookies o algun budín gluten free, Ahora, la realidad es que muchos días no tengo ganas o tiempo de cocinar, entonces, simplemente no como lo que no hay. El hacer que el comer algo dulce o salado sea inconveniente (aun siendo saludable) me juega a mi favor y se que a ti también te ayudará.



  • Aprende a diferenciar el hambre emocional del fisiológico: Un día malo en el trabajo, peleas con tu pareja, preocupaciones económicas, son algunos factores desencadenantes que puede que inicien el atracón emocional… pero espera un momento, no siempre el hambre emocional se relaciona con ansiedad, estrés o situaciones negativas de la vida, también en momentos alegres solemos comer de más… festejos, reuniones con amigos, cumpleaños, salidas… si todos los tips de arriba no te funcionaron para frenar esa urgencia por comer algo que te hará descarrilar, prueba con salir a caminar, conversar con una amiga (a veces lo que necesitamos es hablar), ten un grupo de apoyo online (te puedo ayudar con eso) ponte a escribir, escucha música… Haz que cada momento sea productivo, no destructivo. Lo importante aquí es que sepas identificar esos momentos de debilidad  y encuentres una estrategia que te ayude a superar ese deseo de comer lo que sabes que no te conviene y te hará sentir culpable al terminar.



Recuerda que cada vez que superes el deseo de un antojo o tentación, estarás ganando una batalla importante, principalmente en tu mente…. el saber usar e implementar estas estrategias, te hará sentir que estas en control y que puedes cambiar tus hábitos y tu vida.

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Hasta la próxima.


Leticia


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