Cómo hacer yogur casero sin máquina

Actualizado: 19 de oct de 2018



Ya sabes lo que opino de los procesados… aunque no he dejado de consumirlos completamente, siempre ando mirando las etiquetas nutricionales para saber lo que estoy metiendo en mi cuerpo.


Después de algunos años de lucha por cambiar hábitos de alimentación me he dado cuenta que los comerciales de televisión nos hacen creer cosas que no son:

"chicas delgadas y saludables consumiendo productos que están llenos de azúcar, conservantes, químicos, sabores artificiales" y nosotras entramos en el juego... y pensamos que si comenzamos a consumir esos alimentos tendremos huesos fuertes, menos colesterol...


Verás que muchos productos procesados destacan un beneficio como por ejemplo “alto en fibra”, “rico en proteína”, “sin grasa”, escondiendo ingredientes y procesos que son aún más dañinos para nuestra salud.


En dónde vivo (Minnesota, USA) tengo acceso a yogures muy buenos, pero mi esposo recuerda con mucha nostalgia el yogur de sus épocas de soltero (punto para la suegra) y sumado a que las chicas que se reúnen en los desafíos mensuales no paran de preguntarme por el famoso yogur griego que siempre menciono y ellas no consiguen, es que me puse en marcha para sacar una versión de yogur fácil, económica y obviamente más natural que la comercial.


Antes de ir de lleno a la receta quiero hablarte de algunas de las propiedades del yogur. Siempre digo que no es un sólo alimento que hará la diferencia, pero si prestas atención a lo que consumes y comienzas a hacer remplazos saludables notarás un cambio super grande en tu salud y estado físico general.


Es una realidad…


La clave de una buena salud se encuentra en una dieta sana y equilibrada.


Imagina un motor, la calidad del combustible que utilizas afectará tu rendimiento general y eventualmente mejorará o empeorará su funcionamiento.

Con nuestro cuerpo es igual, no es tan difícil de entender… pero somos re cabeza duras.


No es un caso… son cientos los que leo cada día en mis grupos de perdida de peso:


Cambiando mi alimentación:


“Baje mis niveles de colesterol”

“Mi azúcar en sangre se ha normalizado”

“Pasé un invierno sin enfermarme”

“Soy más regular”

“Mi piel ha mejorado muchísimo”

“Mi médico me ha dicho que ya no necesito tomar tal o cual medicina”

“Me siento con más energía”

“Puedo enfocarme por períodos más largos”,

"Mi rendimiento físico es mucho mejor", etc.


Yo era de las que no prestaba atención a lo que comía… puedes leer parte de mi historia aquí.


En una de mis publicaciones de mi página de Facebook te mencioné la importancia de comprometernos para llegar lejos. Si queremos ver resultados a largo plazo tendremos que desear aprender y estar dispuestas a hacer ajustes y cambios en nuestra vida. Esto no se trata de modas o dietas... es un estilo de vida que requiere ser absorbido, practicado y experimentado.


Por eso me gusta hablar de los beneficios de los alimentos ¿Cómo comprometernos a bajar de peso y mantener una alimentación saludable si desconocemos la función y los beneficios de lo que consumimos a diario?



Vamos con las propiedades... me voy de tema hasta cuando escribo.


Consumir 1 porción de yogur al día:


- Fortalece nuestro sistema inmunológico. Las bacterias saludables que se encuentran en el yogur ayudan a combatir virus o bacterias dañinas. Las personas alérgicas, que normalmente tienen niveles bajos de células T, pueden disminuir sus síntomas añadiendo yogur a sus dietas.


- Regula la acidez del estomago. Sus ácidos naturales regulan la producción de jugos ácidos, aliviando o reduciendo el riesgo de padecer trastornos como la gastritis y las úlceras. Además los cultivos vivos ayudan a frenar la acción negativa de la bacteria H. Pilory, principal responsable de las infecciones estomacales.


- Ayuda a controlar el peso. La combinación de proteína y carbohidratos del yogur te hará sentir saciada por más tiempo. El yogur es una excelente fuente de energía, ideal para consumir en el desayuno. Me gusta acompañarlo con algún alimento alto en fibra para que mi primer comida del día sea balanceada y súper nutritiva.


- Estabiliza la flora intestinal. Contiene probióticos que restablecen su equilibrio. Es muy útil para personas que han tomado muchos medicamentos. También ayuda a personas con intolerancia al gluten a sanar la flora intestinal y a absorber mejor los nutrientes.


- Agrega vitamina D, calcio, magnesio y fósforo, nutrientes indispensables para mantener huesos sanos.


- Ayuda a la recuperación muscular. Las proteínas que se encuentran en el yogur contienen aminoácidos esenciales para la recuperación muscular. Una porción de yogur (especialmente griego) te ayudará a mantener y fortalecer la masa muscular mientras bajas de peso y reduces grasa corporal.


* El yogur griego se hace filtrando el suero que queda después de que el yogurt está hecho. Verás que la consistencia queda más cremosa y firme. (Ten en cuenta que haciendo este proceso se reducirá la cantidad a la mitad) El yogur griego tiene hasta 3 veces más proteína por porción.


* Recuerda que el yogurt griego es un excelente remplazo de la manteca o margarina de tus productos horneados. (Budines, pasteles, muffins, tortas, magdalenas, etc.)

No tengo yogurtera, así que lo hago a la antigua. No me sale siempre igual… yo creo que debe de tener que ver con el calor de la casa. Tu también verás que hay sectores de tu casa que son más cálidos que otros y favorecerán más o menos al desarrollo de bacterias y en definitiva a la consistencia final del yogurt.


Vamos con los ingredientes y la receta:

  • 750 ml. de leche ( entera o descremada, según tus objetivos y metas)

  • Yogurt natural de 200 gr. aprox. (Sólo para la primera vez, luego reserva un pote del que hiciste en casa y vuelve a comenzar)

  • 4 cucharadas de leche en polvo (Ayudará a que sea más cremoso y consistente) otra opción es usar un sobre chico de gelatina sin sabor (Esta opción resultará en un yogurt menos cremoso pero más firme)

  • Escencia de vainilla y stevia (opcional)


Pasos:

  1. Calienta la leche hasta que veas que en los bordes de la cacerola comienzan a hacerse algunas burbujas (super científica mi explicación)

  2. Separa un poco de esa leche en un recipiente pequeño y agrega el yogurt natural. Mezcla hasta que no haya grumos.

  3. Si vas a ponerle leche en polvo o gelatina hazlo en este momento, antes de mezclar con el resto de la leche.

  4. Después de haber integrado bien, coloca en un termo. También puedes dejarlo en la misma cacerola o colocarlo en un recipiente de vidrio envuelto en un paño grueso y una bolsa de plástico. La última vez que hice lo envolví en una bufanda de lana. (Parece un chiste pero funciona).

  5. Ubica el termo o recipiente en un área cálida de tu casa. (Queremos que el yogur mantenga el calor por mucho tiempo)

  6. Déjalo estacionar entre 8 y 12 horas

  7. Agrega esencia de vainilla y/o stevia (opcional)

  8. Colócalo en la heladera por unas 4 horas antes de consumir



Disfruta en tu desayuno con frutas, cereales integrales, avena instantánea, miel, frutos secos, mermeladas baja en azúcar, úsalo en tus recetas cómo remplazo saludable o cómo ingrediente principal de tus aderezos dulces o salados.


Espero que te animes con esta receta. Quizás te tome algunas pruebas lograr la consistencia deseada, pero no te desanimes, ¡lo lograrás!


Hasta pronto y mil gracias por pasar y leerme hasta el final.


Leticia


#recetas #alimentos

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